Sobre mí


Soy Mercedes Fuster Sanz. Llevo más de quince años dirigiendo marketing en software B2B, desde startups hasta multinacionales cotizadas, con equipos y presupuesto en EMEA, LATAM y África. Ahora lo hago dentro de empresas industriales.
En todos esos años, el problema que más veces he resuelto es el mismo: equipos comerciales y de marketing desalineados, haciendo un trabajo muy bueno pero sin traducción en resultados. Ciclos de venta largos, múltiples decisores, pipeline que depende de relaciones personales y acciones puntuales, sin un sistema estructurado detrás.
Ese problema es idéntico en un fabricante de componentes electrónicos especializados, en un integrador de robótica industrial o en cualquier empresa cuyo producto requiere que el comprador lo entienda antes de comprarlo. El sector cambia. La mecánica del problema, no.
Ahora trabajo de forma independiente con empresas industriales con un producto técnico complejo, que están exactamente en ese punto. Aporto lo mismo que un director de marketing interno: criterio, ejecución y métricas reales, sin los costes ni el cambio de estructura de una contratación.
El problema que resuelvo no cambia con el sector. Ciclos largos, varios decisores, un equipo comercial técnico que necesita un sistema detrás. Lo que cambia es el vocabulario. En industria, además, hay mucha menos gente haciendo esto bien.

